Big Data en el sector inmobiliario: ¿Cómo afecta a los usuarios?

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El Big Data, la inteligencia artificial, el Machine Learning o las herramientas proptech son algunas de las tecnologías que permiten optimizar, agilizar y aportar transparencia al proceso de búsqueda, alquiler o compraventa de pisos y casas, y por eso están cada vez más extendidas en el sector inmobiliario.

Big Data y sector inmobiliario

En el caso del Big Data, hablamos de la posibilidad de contar con herramientas para almacenar, organizar y comparar la gran cantidad de información relacionada con inmuebles que generamos, de manera continua, en fuentes como páginas web, buscadores, aplicaciones para Smartphone o redes sociales.

Esto incluye ofertas de compraventa, pero también promociones inmobiliarias, previsiones de variaciones en el mercado, tendencias, posibilidades de inversión, etc.

Estos datos crecen continuamente, lo que dificulta su gestión y, sobre todo, su análisis. Las herramientas de Big Data aplicadas al sector inmobiliario lo que hacen, precisamente, es recopilarlos en bloques y analizarlos.  El objetivo final es que se conviertan en información tangible, práctica y concreta que ayude a valorar todas las opciones disponibles para tomar las mejores decisiones de inversión o de compraventa.

Una de las grandes ventajas del Big Data aplicado al sector inmobiliario es la posibilidad de identificar nuevas oportunidades y estrategias de mercado, de forma más eficiente. Esto no solo es positivo para inmobiliarias como Deplace, sino también para empresas, inversores y, por supuesto, particulares que quieren comprar o vender un piso o una casa.

5 beneficios del Big Data aplicado al mercado inmobiliario

Entre los principales beneficios del Big Data aplicado al sector inmobiliario destacamos cinco:

Menor riesgo financiero y mayor rentabilidad en las operaciones inmobiliarias

Adelantarse y conocer qué tipo de inmuebles son los más solicitados y en qué zonas, evita (o al menos reduce considerablemente) algunos errores cometidos en el pasado, algo importante en un sector como el inmobiliario, especialmente denostado tras la crisis de 2008.

Gracias al Big Data, los compradores pueden anticiparse a cambios y crisis, mitigar sus efectos o reorientar sus estrategias de inversión utilizando datos reales, objetivos y permanentemente actualizados.

Reducción de la incertidumbre

Utilizar correctamente el Big Data disminuye la incertidumbre. Cruzando datos de activos inmuebles actuales con registros de pisos anteriores, es posible marcar una evolución del mercado inmobiliario y de sus tendencias que puede ser muy útil.

Además, realizar un estudio geolocalizado de una propiedad permite analizar un barrio o toda una localidad para saber si tiene suficientes zonas verdes o plazas de aparcamiento, cuál es la densidad del tráfico, si es recomendable construir nuevos locales comerciales o si está bien ubicado para asumir un nuevo edificio de oficinas. Esto es positivo tanto para invertir como para saber a quién podemos vender un piso o una casa.

 Más transparencia y fiabilidad

El Big Data analiza datos objetivos. Las empresas del sector pueden comparar, conocer y establecer precios justos para las propiedades que gestionan en función de parámetros como su antigüedad, sus características, el nivel de seguridad o los costos promedio de otros inmuebles similares en la misma localidad o zona. Solo así el comprador recibirá su piso ideal, es decir, aquel que cumple con sus requisitos y que se ajusta a su presupuesto.

 Ahorro de tiempo y de dinero

Gracias al Big Data, los compradores tienen más información para decidir qué piso les interesa más. Potencialmente, la decisión final siempre será más rápida y acertada, con el ahorro de tiempo y dinero que eso supone para todas las partes implicadas en la compraventa. 

El Big Data también facilita y da seguridad a operaciones como el intercambio de documentos, la solicitud de certificados, las transacciones económicas, etc.

Mayor profesionalización del sector

El uso del Big Data en el sector inmobiliario permite a los profesionales ofrecer a sus clientes un servicio de calidad, ya que cuentan con información transparente que aumenta la relación de confianza entre agentes y compradores.

El Big Data también juega un papel destacado en las estrategias de marketing digital. Gracias a esta tecnología, podemos saber qué perfil de cliente entra en nuestro site (por medio del buscador o las redes sociales de la inmobiliaria) y crear una red de contactos estable para convertir cada visita en un cliente potencial. 

¿Puede ayudarte el Big Data a comprar o vender una casa?

¡Por supuesto! El uso del Big Data en el sector inmobiliario nos  desvela el comportamiento de los compradores potenciales, de forma que las inmobiliarias podemos elaborar ofertas personalizadas para cada usuario.

Por ejemplo, si estás pensando en vender tu casa, gracias al Big Data podemos hacer una valoración automática de tu vivienda. De esta forma, sabrás cuál es su valor de mercado actual a partir de la referencia catastral, la localización y otras ofertas similares en la zona.

Estos datos, a su vez, pueden combinarse con otros, como por ejemplo la información demográfica y socioeconómica de un barrio, la evolución de los precios por metro cuadrado de los inmuebles vendidos en el último año, la tipología de los hogares (si la mayoría son pisos en bloques, urbanizaciones o viviendas unifamiliares) o el stock de viviendas a la venta.

Si lo que quiere es comprar, el Big Data también puede ayudarte. Básicamente, estas herramientas reúnen la información y los datos de precios de viviendas disponibles en función de tus necesidades o preferencias (precio, dimensiones, número de habitaciones, zona, estado de las instalaciones, etc.).

Gracias a esta tecnología, incluso puedes saber si el precio que piden por una casa se ajusta a su valor de mercado,  o si es un buen momento para comprar en otras zonas que van a revalorizarse. De hecho, uno de los principales usos del Big Data en el sector inmobiliario es, precisamente, detectar y anticipar las tendencias del mercado.

Por otra parte, el Big Data puede ayudarte a obtener financiación para comprar una casa o, al menos, para saber qué opciones tienes a tu alcance. Los datos así lo avalan: solo en el último año, tres de cada cuatro personas que decidieron comprar una vivienda consultaron «calculadoras» online para hacerse una idea de la cantidad de dinero que debían financiar, el tipo de préstamo que más les interesaba (con interés variable, fijo o mixto) o cuáles serían sus cuotas mensuales.

Esta información es muy útil, tanto para compradores que desean adquirir una vivienda como para profesionales del sector inmobiliario. También para los bancos y financieras. Estas últimas pueden conocer los datos económicos de quienes les están solicitando un préstamo para comprar una casa y cuáles han sido sus comportamientos en el pasado en este sentido en tiempo real. Esto es algo básico para ofrecer unas condiciones de financiación u otras, de manera más rápida, agilizando mucho el proceso de compra.

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El sector inmobiliario se enfrenta a clientes cada vez más exigentes. La transformación digital facilita las cosas, aunque la “conversión” está siendo lenta y costosa. Sin embargo, los resultados merecen la pena: utilizando herramientas basadas en la tecnología Big Data, las inmobiliarias como Deplace podemos ofrecer servicios mucho más personalizados a nuestros clientes, quienes obtienen mucha más transparencia para comprar una casa.

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