Clave de titularidad de la vivienda: cuál es su significado

Qué es la clave de la titularidad de la vivienda

La clave de titularidad de la vivienda es un concepto vinculado a la relación que una persona tiene con su domicilio habitual. 

Este dato sirve a la Agencia Tributaria para saber si la vivienda en la que  residimos es de nuestra propiedad, si es de alquiler o si es de una herencia en usufructo, y es muy importante porque está relacionado con los impuestos y el IRPF que pagamos.  

Por estas razones es normal que surjan dudas sobre cómo rellenar este apartado de la Declaración de la Renta, sobre todo si acabamos de comprarnos una casa o si hemos cambiado de residencia en los últimos meses. 


En Deplace somos expertos en servicios inmobiliarios y asesoramos a nuestros clientes para resolver todas sus dudas relacionadas con su vivienda. A continuación te contamos qué es la clave de titularidad de la vivienda y cuáles son las claves contempladas por la Agencia Tributaria de España.

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La Clave de Titularidad de la Vivienda en la Declaración de la Renta

Cuando hacemos la Declaración de la Renta debemos incluir muchos datos sobre nuestro domicilio habitual. Algunos de ellos son:

  • Tipo de vía pública (Avenida, una Calle, un Paseo, una Plaza, una Glorieta, etc.). 
  • Nombre de la Vía pública.
  • Tipo de numeración. Aquí debes señalar si se trata de un número, o en su defecto de un kilómetro o si no tiene número (S/N). 
  • Número.
  • Calificador de número.
  • Portal, puerta, bloque y planta.
  • Datos complementarios del domicilio (Urbanización, Edificio, Polígono, Residencial, etc.).
  • Localidad/Población.
  • Código Postal.
  • Municipio.

Todos estos datos no solo nos afectan a nosotros, sino a todas las personas que residen en nuestro mismo domicilio, por lo que también deberán aparecer reflejados en sus respectivas declaraciones. Revisar estos datos es fundamental porque, si se detecta algún error, podemos vernos obligados a corregirlo con una declaración complementaria o pagando una multa.

Con la «Clave de titularidad de la vivienda» ocurre lo mismo. Este dato suele aparecer en el apartado 7.1.1 de la Declaración de la Renta, concretamente en el epígrafe titulado “Datos adicionales de tu vivienda habitual”. 

En esta sección hay un espacio destinado a la “Titularidad” en el que debemos indicar cuál es la  relación que tenemos con nuestro domicilio habitual. Para facilitarlo, la Agencia Tributaria ha establecido cuatro claves de titularidad de la vivienda: 

Clave 1. Para propietarios

Corresponde a las personas que son propietarias de la vivienda en la que residen habitualmente

También debes marcar esta casilla si tu cónyuge es propietario parcial o total de la casa. En esta clave deben constar, además de la vivienda, las plazas de garaje (si es que las hay), con un máximo de dos plazas por domicilio.

Clave 2. Para usufructuarios

Si tú o tu cónyuge disfrutáis de una vivienda en herencia sin ser propietarios de la misma, debéis marcar en la Declaración de la Renta la Clave de titularidad de vivienda 2. 

Esta casilla indica que tú, tu cónyuge o ambos disfrutáis de manera total o parcial de una casa en usufructo.

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Clave 3. Para arrendatarios

Si vives de alquiler, debes indicar la clave de titularidad de la vivienda 3, donde se refleja que, aunque no eres el propietario de tu domicilio, resides allí por un contrato de arrendamiento. 

En este caso, al marcar la casilla correspondiente debes incluir el DNI o el identificador correspondiente del propietario de la vivienda.

Clave 4. Para otras situaciones

Esta casilla incluye cualquier relación respecto a la vivienda habitual que no esté reflejada en las tres claves de titularidad anteriores.

En líneas generales, la clave de titularidad 4 está indicada para aquellos que no poseen ningún título jurídico sobre su vivienda habitual o para quienes tienen una titularidad diferente a las anteriores. Por ejemplo, si vives con tus padres o si compartes piso pero en el contrato no aparece tu nombre, deberás marcar esta casilla. 

Por último, y dependiendo de la relación que tengas con tu vivienda habitual, al hacer tu Declaración también deberás presentar estos documentos:

  • Referencia Catastral. En este documento aparece el tipo de titularidad del inmueble donde resides, así como otros datos relacionados con su ubicación, extensión, etc.
  • Documento de participación. Debe presentarse en pisos en propiedad o en usufructo.
  • Situación del inmueble. Este dato indica dónde se ubica tu domicilio habitual y aparece dispuesto en cuatro claves: 
  1. Clave 1. Para viviendas del territorio español, a excepción de País Vasco y Navarra. 
  2. Clave 2. Para viviendas situadas en el País Vasco o en Navarra.
  3. Clave 3. Para viviendas sin referencia catastral.
  4. Clave 4. Para viviendas situadas en el extranjero.

Qué es la vivienda habitual y cómo tributa en la Declaración de la Renta

Rellenar el apartado de titularidad de la vivienda y la situación de tu domicilio habitual te permitirá deducir más o menos gastos en tu Declaración del IRPF. Por eso, muchas personas deciden consultar con un experto para saber a qué clave acogerse o qué casilla deben marcar.

Por ejemplo, si eres propietario de la vivienda en la que resides, estás obligado a reflejarlo en la Declaración del IRPF, aunque únicamente obtendrás una deducción si compraste tu casa antes de 2013. 

Si realizaste obras de rehabilitación o para adaptar tu vivienda por discapacidad entre los años 2013 y 2017, podrás optar a una deducción de hasta un 15% de la cantidad invertida en la compra o en las obras, con un máximo de 9.000 € al año.

Por otra parte, si vendiste tu vivienda habitual en el año 2019, el dinero que hayas obtenido de dicha operación estará sujeto a los impuestos correspondientes, salvo que seas mayor de 65 años o que lo reinviertas en comprar una nueva casa.

Para que un domicilio se considere vivienda habitual es necesario que tu casa cumpla con una serie de criterios, entre ellos:

  • Residir en ella por un periodo mínimo de 3 años.
  • Residir de manera continuada al menos durante los doce meses posteriores a la compra o finalización de las obras de rehabilitación.

Por supuesto, las segundas residencias están fuera de la definición de vivienda habitual. Este tipo de inmuebles, de hecho, cuentan con un régimen de tributación propio y con deducciones/reducciones del IRPF específicas. Por lo que los gastos deducibles de una segunda vivienda son otros.

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