Cómo se pinta una casa como todo un profesional

cómo se pinta una casa

¿Acabas de mudarte y deseas personalizar tu nueva vivienda? ¿Crees que ha llegado el momento de eliminar manchas o rejuvenecer las paredes de tu casa? 

Como ya sabes, una buena capa de pintura mejora el confort y previene el deterioro del exterior de un inmueble. Por eso, tanto los expertos en construcción como los interioristas, recomiendan pintar las paredes cada dos o tres años. 

Además, si estás pensando en vender o alquilar una casa, una pintura adecuada te ayudará a mejorar su imagen y a encontrar antes compradores o inquilinos. ¿Cómo? Eligiendo aquellos tonos que potencien la luz en paredes y techos.

¡Veamos cómo se pinta una casa con unos resultados como los de todo un profesional!

¿Merece la pena pintar mi casa yo mismo/a? 

La pintura es uno de los recursos más utilizados para mejorar nuestra vivienda. Esta tarea puede abordarse de tres formas diferentes: 

  • Contratando una empresa de reformas.
  • Contratando a pintores profesionales.
  • Pintar la casa tú mismo/a. 

La primera opción es idónea cuando realizamos una reforma en casa. Este tipo de empresas tienen en nómina a diferentes profesionales especializados. Únicamente tendrás que negociar un presupuesto inicial, siendo mucho más probable solucionar imprevistos y que los trabajos estén completamente finalizados en el periodo que hayáis pactado. 

Contratar a pintores profesionales es una buena alternativa cuando quieres pintar y no necesitas hacer ninguna otra reforma en la vivienda. Esta opción es más económica que la anterior, aunque tendrás que pagar los materiales y la mano de obra. 

Por último, muchas personas optan por pintar su casa ellos mismos. Esta decisión tiene algunas ventajas, ya que, además de ahorrar dinero, podrás poner en práctica tu creatividad y tener una mayor sensación de satisfacción. 

Para conseguir los mejores resultados, conviene que sigas estos consejos básicos sobre cómo se pinta una casa. 

Planificación: 5 cosas que debes analizar antes de pintar tu casa 

Antes de empezar, es fundamental que planifiques cómo pintar tu casa de manera práctica y, sobre todo, resolutiva. Los principales aspectos que no debes pasar por alto son: 

  • Elige el color y el tipo de pintura más adecuado. En el mercado hay multitud de colores y acabados de pinturas, y las opciones son prácticamente infinitas. También hay productos de diferentes calidades que condicionarán el resultado final de las tareas de pintura. Por eso, es importante que te informes sobre qué tipo de pintura encaja mejor con cada estancia de la casa según su uso, el aspecto que quieras darle, etc. 
  • Infórmate sobre las herramientas y materiales que necesitas. Para pintar tu casa como un auténtico profesional, debes utilizar brochas, rodillos y pinceles. Intenta que estos materiales sean de buena calidad, ya que así conseguirás cubrir mejor la superficie y minimizarás el uso de pintura. A la hora de planificar cómo pintar tu casa, también conviene que hagas un repaso de otras herramientas que puedas necesitar (bandejas, periódicos o plásticos para cubrir la superficie, cubos para mezclar, espátulas y lijas para retirar capas de pintura anteriores, disolventes para limpiar las distintas herramientas, etc.). 
  • Usa cinta de pintor para conseguir acabados perfectos. La cinta de pintor facilita mucho el trabajo de pintura porque nos ayuda a proteger zócalos, enchufes, molduras, etc. Lo ideal es cubrir todos estos elementos con la cinta. También puedes ponerla en los bordes de ventanas y puertas para pintar más rápido y con mayor seguridad. Si lo deseas, esta cinta incluso te permitirá pintar la pared con varios colores diferentes.
  • Presta atención a la iluminación. Pintar es un trabajo que requiere una iluminación cómoda y potente. Solo así podrás detectar los pequeños errores o defectos que hayas cometido al aplicar la pintura. La recomendación es utilizar, siempre que sea posible, luz natural. Si no es así, deberás emplear luz artificial preferiblemente clara. 
  • Deja que la pintura se seque bien. Lo ideal es pintar una casa con las ventanas y/o puertas abiertas, creando corrientes para que la pintura se seque y el espacio se ventile sin problemas. Por eso, conviene evitar los días demasiado calurosos para los trabajos de pintura. Las jornadas de lluvia o de humedad excesiva tampoco son las mejores para pintar: a mayor humedad, más tiempo tardará la pintura en secarse, lo que puede ralentizar el trabajo. Recuerda siempre que, para aplicar una segunda capa de pintura, la primera debe estar perfectamente seca

¿Qué pintura es mejor? Calidad, tipo de pintura y color 

Uno de los principales aspectos que debes analizar si quieres saber cómo se pinta una casa como todo un profesional es elegir la pintura adecuada. 

Seleccionar un producto de calidad siempre merece la pena, aunque su precio resulte algo mayor. Los resultados serán visibles y las paredes y techos de tu casa tendrán mejor aspecto y estarán en mejores condiciones durante más tiempo. 

Respecto al tipo de pintura, para las zonas interiores conviene utilizar de manera genérica, pintura plástica o acrílica al agua. La pintura plástica mate está recomendada para en paredes y techos de habitaciones, salón o pasillos. En habitaciones de juegos, puede ser recomendable elegir una pintura lavable para eliminar manchas, mientras que en la cocina y en el baño, puedes utilizar una pintura resistente a la humedad.

Para acertar con el color de las paredes, valora estos tres aspectos fundamentales:  

  • Las dimensiones de la estancia. Los colores oscuros reducen la sensación de espacio, mientras que los tonos  claros hacen que percibamos los espacios con una mayor amplitud.  
  • La orientación. Uno de los aspectos fundamentales si quieres saber cómo se pinta una casa de forma pensada y profesional, es la orientación. Las habitaciones orientadas hacia el al norte reciben menos luz durante el día y conviene pintarlas de tonos claros y cálidos; las estancias orientadas al sur reciben luz prácticamente durante todo el día, por lo que puedes optar por tonos más frescos; en las habitaciones con orientación este-oeste, te recomendamos pintar las paredes con tonos claros para apaciguar la iluminación anaranjada de la salida y la puesta de sol.  
  • El significado de cada color. Los colores cálidos (rojos, amarillos, naranjas) invitan a la acción y levantan el ánimo; los colores fríos (azules, verdes, etc.) crean espacios frescos que incitan a la calma y a la relajación; los tonos neutros (tierra, grises, beige, tonos pastel, etc.) consiguen ambientes acogedores y tranquilos.

Anota estos dos consejos antes de ponerte “manos a la obra”: 

  • La pared absorbe mucho la primera capa de pintura, por lo que conviene aplicar una base de imprimación con el fin de mejorar la adherencia y reducir el gasto de pintura. En otras ocasiones, será más útil lijar la capa o capas inferiores de pintura y leer las instrucciones del fabricante sobre la necesidad o no de aplicar una película de imprimación específica en la pared limpia.
  • Es bastante habitual que, incluso utilizando productos monocapa, necesitemos aplicar varias manos de pintura para conseguir acabados uniformes que cubran toda la superficie. Para calcular la cantidad de pintura que necesitas para cada habitación, ten en cuenta el rendimiento indicado por el fabricante con una sola capa y multiplícalo por tres o por cuatro. De esta forma, podrás realizar acabados perfectos y repasar aquellas partes más exigentes pasado un tiempo. 

Ahora que ya sabes cómo se pinta una casa como todo un profesional no dudes en poner todos estos tips en práctica ¡Creerán que no lo has hecho tú mismo/a!

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