Comprar casa amueblada o sin amueblar ¿Cuál es la mejor opción?

comprar casa amueblada
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A veces, cuando encontramos una vivienda de segunda mano que nos «enamora», nos preguntamos si existe la posibilidad de adquirirla con esos muebles que le aportan tanta personalidad y estilo. 

En otros casos, son los propietarios quienes nos ofrecen la opción de comprar la casa amueblada negociando un precio de venta más elevado o realizando un contrato independiente. 

Pero, ¿realmente nos interesa comprar una casa amueblada? ¿Qué ventajas tiene la compra de vivienda con muebles incluidos frente a la compra de un piso vacío? ¿Cómo queda este aspecto reflejado en el contrato? ¿Es necesario hacer algún trámite especial?  

A continuación respondemos a estas y  otras preguntas relacionadas. 

¿Merece la pena comprar una casa amueblada? ¿Es una buena inversión? 

La respuesta a estas preguntas no es siempre fácil y tampoco es absoluta, ya que depende de cada caso concreto. 

Aun así, cada vez más vendedores optan por dejar los muebles en su antigua casa para ahorrarse una mudanza o porque en su nueva vivienda van a optar por otro estilo decorativo. Por este motivo, comprar una casa amueblada no suele ser mucho más caro que comprarla vacía, y la diferencia de precio no es tan alta como cuando alquilamos un piso vacío o con muebles. 

Por tanto, el dinero no debe ser la principal motivación para tomar esta decisión aunque suponga un ahorro a largo plazo, tanto en términos económicos como de molestias. 

Ventajas de comprar una vivienda con muebles incluidos 

Algunas de las ventajas de comprar un piso o una casa amueblada son: 

  • Puede suponer un «respiro» para tu economía. El desembolso inicial para amueblar una casa suele ser bastante elevado. Además, cuando compramos una casa, asumimos muchos gastos en poco tiempo y tenemos que «tirar de ahorros». En este sentido, una casa amueblada puede darte cierto margen para organizar tus finanzas. 
  • No tendrás que esperar para entrar a vivir a tu casa nueva. En el momento que firmes las escrituras ante notario, podrás instalarte. Esto supone un importante ahorro, especialmente si vives de alquiler. 
  • No perderás tiempo en realizar gestiones adicionales como comprar muebles o medir los que ya tienes para ver si encajan en tu nueva casa. Además, las mudanzas pueden ser agotadoras: si compras una casa con muebles, solo tendrás que trasladar tus enseres más personales, algo que suele ser cómodo y rápido. 
  • Si lo deseas, puedes combinar el mobiliario de la casa que has comprado con los muebles que ya tienes. También puedes vender los muebles que no quieras quedarte. El mercado de segunda mano tiene mucho movimiento, y no te resultará complicado obtener un pequeño ingreso «extra» por ellos. 

Desventajas de comprar una vivienda amueblada 

Aunque comprar una casa amueblada puede ser una buena inversión, antes de tomar la decisión debes valorar posibles inconvenientes, entre ellos: 

  • Puedes encontrarte con un exceso de muebles…y de trabajo. Si ya tienes muebles propios, comprar una casa amueblada puede ser un problema, ya que tendrás que encontrar el punto exacto y ver qué con muebles te quedas y cuáles tiras, regalas o vendes. Además, si una vez instalado el mobiliario no te convence, tendrás que deshacerte de los muebles de la casa, con la doble carga de trabajo que supone vaciar un piso.
  • No te sentirás la casa como “totalmente tuya”. Estar en una casa cuyos muebles no has elegido o no te gustan puede hacer que acabes desarrollando un sentimiento de desapego o rechazo, e incluso que no te sientas a gusto en tu nueva casa.  
  • Si necesitas hacer una limpieza a fondo, pintar o hacer reformas, los muebles pueden ser un inconveniente. En estos casos, te recomendamos que te plantees bien si quieres comprar la casa amueblada o no. 

¿Qué tipo de muebles te interesa conservar?

Además de las cuestiones que acabamos de exponer, antes de comprar una casa con muebles incluidos debes tener claro qué enseres te interesan y cuáles no. Algunos de los muebles que conviene conservar son: 

  • Sofás y sillones 

Uno de los muebles a los que podemos sacar mayor partido es a los sofás o sillones. Por su tamaño, son difíciles de transportar y, si están en buenas condiciones, suponen un ahorro de dinero importante. Eso así, antes de conservarlos, revísalos para comprobar que no tengan insectos. Después, hazlos tuyos con nuevas fundas, tapicerías, cojines, almohadas, etc. 

  • Somieres y colchones 

Los somieres y colchones son imprescindibles para entrar a vivir en una casa, y contar con ellos también puede suponer un importante ahorro económico. Si los colchones están en buenas condiciones y no tienen mucho uso, puedes valorar quedártelos, aunque es más habitual sustituirlos. Respecto a somieres o canapés, podrás aprovecharlos sin problema. 

  • Electrodomésticos 

Otra cuestión importante son los electrodomésticos. Estos suelen ser bastante fáciles de conservar. Revísalos, límpialos y ahórrate un dinero. 

  • Muebles antiguos o rústicos con personalidad 

Con esta definición nos referimos tanto a muebles como a elementos decorativos peculiares como pueden ser percheros, lámparas, mesitas, mecedoras o muebles auxiliares con encanto especial.

¿Y qué hago con los muebles que no me convencen? 

En este caso, puedes apostar por tirarlos, venderlos o restaurarlos. Y es que, aunque a priori una cómoda, una estantería o una mesa no encajen contigo, imprimiéndoles una nueva capa de pintura o algunos pequeños retoques como nuevos tiradores, puedes darles un nuevo estilo. 

En Internet encontrarás cientos de manuales o consejos prácticos que pueden resultarte útiles. 

¿Estás pensando en comprar una casa amueblada? Esta es nuestra recomendación como expertos 

Nuestro consejo como profesionales del sector inmobiliario es que te plantees buscar una casa amueblada únicamente si no dispones de muebles propios, si te urge entrar a vivir en tu nueva casa o si, por el momento, no quieres hacer reformas o gastarte más dinero de lo necesario.  

Otro aspecto importante es que, al comprar una casa con muebles, desgloses en la escritura de la propiedad el precio de los mismos. Lo más habitual es hacer un listado y una tasación aproximada. Esta opción es ventajosa para ambas partes, ya que puede suponer una reducción de los impuestos bastante importante.  

Para el comprador,  el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) aplica sobre el precio del mobiliario un porcentaje menor que sobre el precio de la vivienda.  Además, si compras una vivienda como inversión para alquilar, podrás amortizar el IRPF del precio aplicado al mobiliario con mayor rapidez.

Para el vendedor, hacer un desglose del precio de los muebles en la escritura también tendrá un ahorro fiscal, ya que, al declarar un menor precio de venta de la vivienda, la ganancia por la que tributará en su IRPF será menor. 

Por supuesto, también puedes hacer un contrato de compraventa del conjunto de los muebles o de una parte de ellos independiente de la venta de la vivienda. Sin embargo, nuestro consejo es que los muebles se incluyan en la escritura para realizar una única gestión y para tener más margen a la hora de negociar el precio de la vivienda. 

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