Energías renovables en viviendas: Cómo hacer tu hogar más sostenible

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Las energías renovables son el presente y el futuro: en la actualidad, casi el 40% de la energía que se consume en España ya proviene de fuentes renovables.

El adjetivo «renovables» hace referencia a las energías que utilizan elementos de la naturaleza virtualmente inagotables, bien sea por la cantidad de energía que contienen o porque son capaces de regenerarse. Algunos ejemplos de fuentes de energía renovable son el Sol, el agua, la acción del viento o el calor de las capas subterráneas del suelo.

Las energías renovables son más respetuosas con el medioambiente que las fuentes de energía que provienen de elementos fósiles, como por ejemplo el petróleo. Además, son ilimitadas y se consideran limpias, seguras y sostenibles, ya que no contaminan ni generan residuos.

El uso de energías renovables es obligatorio en la industria y está tomando cada vez más importancia en edificios residenciales. De hecho, desde la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación en el año 2007, las edificaciones de obra nueva deben tener instalaciones de energía renovable para la producción de agua caliente sanitaria (A.C.S).

Pero apostar por las energías renovables en viviendas no es solo una obligación legislativa sino que aunque impliquen una inversión inicial, el ahorro en suministros energéticos como electricidad, gas o combustible es muy elevado.

Beneficios del uso de energías renovables en viviendas

Cada vez más personas apuestan por integrar las energías renovables en sus hogares.  Este tipo de energías no contaminan, son abundantes y aportan la mayor eficiencia, lo que nos ayuda a ahorrar dinero. Además, el mantenimiento de los equipos es mínimo y su durabilidad está garantizada.

Otras ventajas del uso de energías renovables en el hogar son:

  • Llegan a lugares remotos. Las energías renovables pueden utilizarse en viviendas a las que no llega la red eléctrica o el suministro de gas natural, siendo una opción interesante para casas independientes y ubicadas en zonas rurales o en pequeños núcleos de población.

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  • Ofrecen un buen rendimiento. Las energías renovables presentan un rendimiento y durabilidad óptimos. Como media, estos dispositivos conservan más del 70% de su potencia inicial, incluso pasados 30 años de su instalación.
  • Posibilidad de generar ingresos extra. Los sistemas de autoproducción de energías renovables para uso doméstico pueden producir más energía de la que nuestra vivienda necesita y consume. En este caso, existe la opción de vender la energía sobrante.

Aprovechamiento de energías renovables en las viviendas: las mejores alternativas para uso doméstico

Si te preguntas cómo hacer tu casa más sostenible gracias a las energías renovables, estas son algunas de las mejores alternativas:

1. Energía solar térmica

Las placas solares son una de las energías renovables más utilizadas en el ámbito doméstico. Su funcionamiento es bastante sencillo: a través de las placas ubicadas en el tejado de la vivienda circula un líquido que se calienta por la exposición a la luz solar y que transmite su calor al agua para su consumo como A.C.S o en un circuito de calefacción.

Las placas solares permiten reducir las facturas de electricidad de la vivienda hasta un 70%.

2. Energía solar fotovoltaica

Las placas solares fotovoltaicas son una gran inversión incluso si no producimos energía suficiente para abastecer energéticamente a nuestra vivienda. De hecho, es bastante habitual utilizar esta energía renovable como apoyo a un sistema eléctrico convencional.

Normalmente, las placas fotovoltaicas disponen de una batería de almacenamiento, y el ahorro en facturas eléctricas puede superar el 75%. 

3. Biomasa

La biomasa es un combustible de origen vegetal o animal, que incluye residuos y desechos orgánicos, y que se considera un tipo de energía limpia, sostenible y renovable.

Las calderas y estufas de biomasa son una de las energías renovables más demandadas para viviendas situadas en zonas frías. La mayoría funcionan utilizando como materia prima los llamados «pellets», aunque algunas también emplean aceite usado o deshechos de actividades agrícolas (huesos de melocotón o de aceitunas).

En comparación con los derivados del petróleo, los sistemas de biomasa nos permiten ahorrar hasta un 70% en calefacción.

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4. Aerotermia

La aerotermia se ha revelado como una de las alternativas más eficientes para la obtención de calefacción y agua caliente para la vivienda.

La aerotermia es una energía renovable que utiliza como fuente el calor contenido en el aire. El sistema utiliza una bomba de calor para absorber la energía existente en el entorno, incluso a baja temperatura, y utilizarla para la climatización de estancias o para calentar un circuito de agua.

El sistema es eficiente y está especialmente recomendado en zonas donde los inviernos son suaves y los veranos templados (con temperaturas extremas y bajo cero, es necesario utilizar un sistema de calefacción de apoyo).

Su principal desventaja es que se necesita espacio para ubicar la unidad interna y el tanque de almacenamiento del agua caliente. Por eso, esta opción es más habitual en casas independientes y en viviendas unifamiliares.

5. Geotermia 

Al igual que la aerotermia, la geotermia es una energía renovable que utiliza una bomba de calor aunque, en este caso, el calor se obtiene del subsuelo. De esta forma, la vivienda se climatiza aprovechando el calor que almacena la tierra que hay debajo del terreno donde se asienta la casa.

La geotermia es un sistema más eficiente que la aerotermia, ya que trabaja incluso con temperaturas exteriores frías. Su principal inconveniente es la inversión inicial, ya que es necesario perforar el suelo. 

6. Mini-eólica

Cuando pensamos en energía eólica, nos vienen a la cabeza los grandes molinos eléctricos que forman parte de muchos de nuestros paisajes. Pero también existe un tipo de energía eólica para uso doméstico perfecta para zonas donde suele soplar el viento.

En este tipo de instalaciones, se utilizan aerogeneradores de potencia de entre 15 y 100 kW. Estos pequeños “molinos” transforman la energía mecánica del viento en energía eléctrica.

Una de las principales ventajas de la energía mini-eólica es que permite el suministro independiente de energía en lugares aislados y alejados de la red eléctrica. Sin embargo, para que el sistema sea eficiente, el viento debe soplar, como mínimo, a cuatro metros por segundo.

Consejos para integrar las energías renovables en tu hogar

Al hablar del aprovechamiento de las energías renovables en la vivienda, debemos tener muchos aspectos en cuenta. Hacer la elección más eficiente dependerá de:

  • Cómo está construida tu casa, con qué materiales y cuál es su estado de aislamiento.
  • Cuántas personas viven en ella y qué patrones de consumo de energía y de A.C.S tienen.
  • Qué fuentes de energía tiene la casa actualmente, tanto para climatización como para la obtención de agua caliente.
  • Cuál es el potencial de mejora gracias al aprovechamiento de las energías renovables (no es lo mismo integrar las energías renovables para reducir el gasto en iluminación que en climatización).

Lo mejor, en estos casos, es consultar con un experto que valore el estado de la vivienda y el uso que se quiere hacer de ella para elegir la opción más adecuada para nuestro hogar y nuestra familia.

Por otra parte, recuerda que tener una vivienda eficiente no solo depende de la producción energética, sino también de un consumo responsable por parte de las personas que la habitan.

Invertir en energías renovables siempre es una buena opción: además del ahorro en las facturas, estos sistemas revalorizarán tu vivienda, aumentando su valor en caso de alquiler o venta.

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