¿Es una buena idea invertir en una vivienda rural?

Invertir en una vivienda rural
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Las operaciones en fincas rústicas se presentan como una alternativa a la compra de viviendas urbanas. El principal motivo es que, a diferencia de estas, la vivienda rural no ha sufrido de manera tan abrupta la especulación, siendo un valor refugio ante una crisis inmobiliaria.

Comprar una casa rural puede ser una inversión más segura que otro tipo de inmuebles porque suele ser más rentable y porque su precio, aunque fluctúa, evoluciona de manera más controlada, y el riesgo de perder dinero en la operación es más bajo.

Además, la oferta de inmuebles rurales es elevada y es posible encontrar una oportunidad que se adapte a tu presupuesto.

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¿Por qué invertir en vivienda rural?

La compra de viviendas rurales se ha convertido en una alternativa a la adquisición de pisos urbanos por diferentes motivos. Uno de los más importantes es que, cuando el mercado inmobiliario goza de buena salud, se buscan opciones de inversión fuera de los inmuebles tradicionales.

El aumento de la compraventa de casas rurales también tiene otras causas: 

  • Por una parte, el auge del turismo rural, que hace que estas operaciones se observen como oportunidades de negocio, sobre todo si la intención es reformarlas para vender o para alquilar como alojamiento turístico o de vacaciones. 
  • Por otra parte, cada vez más personas apuestan por un modelo de vida basado en el ecologismo y en el contacto con la naturaleza, lo que les impulsa a comprar una casa en el campo para establecerse allí.

Algunas de las principales ventajas de invertir en vivienda rural son:

Sostenibilidad

Cuando compramos una casa en un entorno rural es habitual encontrarnos con sistemas solares para la obtención de calefacción o a.c.s. 

Si tenemos que hacer una reforma, lo aconsejable es apostar por sistemas de energía que nos permitan ahorrar dinero y que sean respetuosos con el medioambiente. Invertir en vivienda saludable siempre es una buena decisión, ya la eficiencia energética aumenta el valor de la propiedad.

Calidad de vida

Aire limpio, silencio, contacto con la naturaleza, … Las viviendas rurales ofrecen mayor calidad de vida, independencia y descanso, y son perfectas para desconectar del ajetreo de la ciudad.

Diseño cuidado

Muchas personas sueñan con vivir en una vivienda de estilo rústico o vintage. Si es tu caso, una casa rural te dará la oportunidad de cumplir tu deseo.

El diseño de viviendas rurales tiene su propia especialidad dentro del diseño de interiores. Tanto si vas a comprar una casa de turismo rural, como si quieres una vivienda rural como segunda residencia, te aconsejamos cuidar cada detalle. En el momento vender o alquilar, la estética y el aprovechamiento de espacios será clave para conseguir una buena oferta y recuperar tu inversión.

Revalorización (casi) asegurada

Las casas rurales son una buena inversión. Si quieres destinar la propiedad al alojamiento turístico, podrás sacar rentabilidad desde el primer momento. Además, con el paso del tiempo y si tu casa está en buenas condiciones, su valor aumentará.

¿En qué se diferencia una casa rural de un alojamiento turístico rural?

La vivienda rural puede ser un negocio rentable en líneas generales. Pero si tu objetivo es comprar una casa rural para vender la propiedad o para alquilarla como casa de vacaciones, antes debes tener en cuenta algunos factores.

Por ejemplo, es importante que te informes sobre el valor turístico de la zona para asegurarte de que podrás amortizar tu compra. También debes cuantificar la inversión que deberás hacer, tanto si usarás la casa como segunda residencia como si deseas alquilarla.

Si tu objetivo es el alquiler, debes tener clara la diferencia entre una casa rural y un alojamiento turístico rural. Es fácil confundir estos conceptos porque, en principio, ambos ofrecen estancias cortas en zonas rurales con desarrollo agrícola, forestal, pesquero y/o ganadero, o en núcleos de población con pocos habitantes.

Denominación

La principal diferencia entre casa rural y alojamiento turístico rural es que, la primera es una actividad empresarial y, el segundo, una explotación de un inmueble de propiedad privada. Por tanto, las primeras no están inscritas como propiedad residencial, sino como un negocio, mientras que los segundos tienen uso residencial y propiedad individual.

Obligaciones

Las obligaciones también cambian. Los propietarios de una casa rural deben estar dados de alta en la Seguridad Social y declarar los rendimientos económicos de su actividad, mientras que los propietarios de un alojamiento turístico rural solo declaran sus rendimientos inmobiliarios.

Servicios

Por otra parte, las casas rurales no solo ofrecen alojamiento, sino que ponen a disposición de los huéspedes servicios como desayuno, limpieza, actividades en el entorno, etc. Piensa que, a diferencia de los hoteles urbanos, donde los huéspedes suelen estar fuera durante el día y volver solo para descansar, las casas de turismo rural son lugares para pasar tiempo y realizar actividades.

Además, si compras una casa rural para instalar un negocio, debes saber que, al igual que ocurre con los hoteles, existe un sistema de “estrellas” para valorar sus instalaciones y servicios, y los clientes suelen ser bastante exigentes al respecto.

Rentabilidad de comprar una casa de turismo rural

Tener una segunda residencia en la montaña o en un entorno rural es algo cada vez más habitual y es una de las inversiones más demandadas.

Los motivos son muchos. Para empezar, los precios son competitivos y el crecimiento de ocio rural es una realidad, por lo que comprar una casa rural puede ser una buena opción para invertir, especialmente en zonas con encanto como los Pirineos o en las regiones del norte de España (La Rioja, Navarra, País Vasco, Asturias, Cantabria, Galicia). 

Estas comunidades tienen un mercado inmobiliario «rural» más asentado, pero también son más caras. Por contra, Extremadura, Castilla y León o Castilla-La Mancha son regiones donde la vivienda rural es más barata.

Pero, ¿a quién le interesa realmente comprar una casa rural? Para empezar, a cualquiera que quiera  montar un negocio de estas características. También a personas con ahorros moderados que quieren invertir en ladrillo fuera de lo convencional (vivienda urbana, garajes, locales comerciales, etc.).

En los dos casos, para valorar la rentabilidad de tu inversión tendrás que hacer un estudio sobre si la vivienda necesita mejoras. Si compras una casa rural que ya está en funcionamiento, evitarás las obras y únicamente tendrás que hacer los trámites necesarios para convertirla en un hotel, en una vivienda con fines comerciales o en una segunda residencia. Si, por el contrario, quieres comprar una casa rural antigua, tendrás que hacer reformas e invertir dinero.

En cualquier caso, y según datos del INE, cada vez más personas eligen alojamientos rurales para disfrutar de sus vacaciones, así es que comprar una casa de turismo rural puede ser una buena idea. Todo dependerá de la ubicación de la propiedad y de la habilidad de sus propietarios para gestionarla, promocionarla y ofrecer actividades atractivas.

Ayudas para comprar una casa rural

Si te interesa comprar una casa de turismo rural, el Plan de Vivienda 2018-2021 incluye ayudas para la adquisición y/o rehabilitación de viviendas unifamiliares en el medio rural.

Estas ayudas están destinadas sobre todo a jóvenes, y se centran en la compra de vivienda rural en pueblos de menos de 5.000 habitantes.

El precio máximo para la adquisición es de 100.000 euros, y el límite de la ayuda es del 20%, con un máximo de 10.800 euros por vivienda. Su objetivo es fomentar la rehabilitación y la regeneración urbana y rural para personas que quieren establecerse en entornos rurales.

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