Passive house: las casas de bajo consumo energético

Certificado passivhaus para viviendas

Las passive house, passivhaus o casas pasivas son viviendas que se caracterizan por tener un consumo energético (casi) nulo.

El concepto passive house, que cada vez tiene más peso desde el punto de vista arquitectónico y constructivo, es sinónimo de sostenibilidad y eficiencia gracias al ahorro energético

También se relaciona con el uso de materiales ecológicos, con la reducción de emisiones, con un menor impacto ambiental y con la minimización de la huella de carbono durante todas las fases del proceso constructivo.

Origen y desarrollo del concepto Passive House

El término “Passive House” nació en Alemania en los años 80 del siglo XX. Sus creadores, Wolfgang Feist (Instituto de Edificación y Medio Ambiente Alemán) y Bo Adamson (Universidad de Lund, en Suecia), establecieron una serie de criterios para construir casas que consumieran el mínimo de energía y que ofrecieran un altísimo nivel de confortabilidad.

En 1990 se construyó en la ciudad alemana de Darmstadt la primera passivhaus. Esta misma ciudad alberga desde mediados de esa década el Passivhaus-Institut, un organismo público que controla el estándar y los criterios passive house. 

Es muy importante remarcar que Passive House o Passivhaus no es una marca comercial, sino un concepto de construcción eficiente basado, fundamentalmente, en el uso de los principios de la arquitectura bioclimática para la construcción de edificios y viviendas.

Aunque este modelo arquitectónico se aplica, sobre todo, a edificios de nueva construcción, también puede ser utilizado para rehabilitaciones y reformas. En todos los casos, la prioridad es obtener la mayor calidad térmica en la vivienda, con una temperatura de confort de entre 20 y 21 grados durante todo el año sin utilizar ninguno de los sistemas de climatización habituales.

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¿Qué características tienen las casas passivhaus?

La clave para diseñar casas pasivas es hacer un minucioso estudio del clima de la zona donde se va a construir la vivienda, valorando aspectos como la temperatura media, los días de sol y de lluvia, la humedad, las zonas de sombra, la iluminación, el viento y las características del entorno. 

Esta información sirve para determinar, entre otras cuestiones, la orientación, la forma y distribución de la vivienda o los materiales de construcción que se utilizarán en su ejecución.

El adjetivo «pasivas» hace referencia a que estas viviendas no hacen esfuerzos energéticos (como por ejemplo, quemar combustible) para generar y mantener una temperatura agradable en su interior.

¿Cómo lo consiguen? 

Utilizando materiales aislantes de gran calidad, apostando por fuentes de calor internas altamente eficientes y minimizando las pérdidas de ventilación con un sistema controlado con recuperación de calor.

Para ofrecer el confort de sus habitantes, las passivhaus también garantizan el máximo aislamiento y calidad del aire, por eso son totalmente herméticas, algo que se consigue gracias, en gran parte, a las ventanas. 

Las ventanas de las viviendas passivhaus tienen doble o triple vidrio, un tipo de cristal con varias capas y relleno de gas noble. Este bajo emisivo refleja el calor del interior del edificio en invierno y lo mantiene en el exterior en verano

Este tipo de ventanas también facilitan el aislamiento acústico (garantizando la contaminación acústica mínima) y la rotura del puente térmico, un fenómeno que ocurre cuando la temperatura de un material se transfiere a otra mediante contacto físico y que puede derivar en grandes pérdidas de energía a través de los techos o las ventanas de la vivienda.

A modo de resumen, podemos establecer estas características comunes de las passive house

  • Excelente aislamiento térmico.
  • Ventanas y puertas con altas prestaciones.
  • Ausencia de puentes térmicos para evitar, tanto pérdidas de calor, como ganancias indeseadas de energía. 
  • Ventilación mecánica con recuperación de calor para aprovechar el calor generado por las personas y  los electrodomésticos.
  • Estanqueidad del aire para evitar corrientes y una regeneración excesiva que impida mantener una temperatura constante en la vivienda.

Ventajas de comprar o invertir en una Passive House:

La principal ventaja de este tipo de viviendas es el ahorro energético. Las casas construidas bajo los criterios passivhaus optimizan el calor y gastan hasta un 90% menos en calefacción que los edificios construidos con patrones tradicionales. 

El consumo de energía total puede ser hasta un 75%, incluso si los comparamos con  edificios de nueva construcción diseñados bajo parámetros estándares de eficiencia energética europeos.

Otros beneficios de este modelo arquitectónico son:

  • Menor impacto ambiental del edificio en su etapa constructiva y en sus años de vida útil.
  • Mayor comodidad. La casa pasiva es un entorno con unas condiciones constantes mucho más confortables que cualquier otro tipo de casa.
  • Mayor vida útil y menor gasto en reparaciones y reformas. Las casas pasivas usan materiales de alta calidad respetuosos con el medio ambiente. Este tipo de materiales precisa menos reparaciones y evita problemas relacionados con el uso de bajas calidades.

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Cómo conseguir el certificado Passivhaus 

El certificado Passivhaus es un documento que reconoce que una vivienda es sostenible y que cumple con ciertos criterios de construcción relacionados con el aislamiento térmico, la calidad del aire dentro de la casa o el aprovechamiento de la energía procedente del sol.

Este certificado puede solicitarlo cualquier persona, siempre y cuando su vivienda se adapte a los requisitos exigidos por el Passivhaus Institut, a través de la iPHA (Internacional Passive House Association).

La certificación Passivhaus puede solicitarse en cualquier momento para edificios de obra nueva (residencial y no residencial) y para rehabilitaciones (residencial y no residencial). Su precio (entre 3.000 € y 9.000 €) puede considerarse una gran inversión porque, tanto si piensas vivir en la casa como si quieres alquilarla o ponerla en venta, la vivienda se revalorizará.

A la hora de construir una casa pasiva, es importante que todos los agentes participantes (arquitectos, diseñadores, albañiles y otros profesionales) cuenten con la formación o el asesoramiento suficiente. Por eso, si quieres conseguir una vivienda con certificado Passivhaus, debes contactar con un técnico cualificado que trabaje con una entidad certificadora (Passivhaus Certifier) y que pueda solicitar y remitir los informes oportunos al Passive House Institute (PHI).

Este técnico también será el encargado de verificar que el edificio cumple con los estándares, tanto en la fase de diseño como en la fase de obra. 

Algunas de las cuestiones técnicas que se valorarán son:

  • Que la vivienda se construya en un emplazamiento ideal.
  • Que tenga la orientación óptima para beneficiarse de la luz y el calor.
  • Que su envolvente exterior no tenga una estanqueidad superior a 0,6 volúmenes/h (medida con una presión de 50 Pascales).
  • Que la demanda de energía para calefacción y refrigeración de la vivienda sea menos de 15 kWh/m²a (kilo watios hora metro cuadrado útil año).
  • Que el consumo máximo de energía primaria para calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria (a.c.s) y electricidad sea inferior a 120 kWh/m²a

Las casas pasivas están diseñadas y construidas para ser altamente confortables y eficientes. Si quieres saber más sobre este tipo de viviendas y sobre su certificación, podemos ayudarte. ¡Contáctanos!

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