¿Qué tipo de vivienda está al alza tras el coronavirus?

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La irrupción de la COVID-19 ha alterado muchos de nuestros planes, afectando a todos los aspectos de nuestra vida cotidiana y a todos los sectores económicos.

Inicialmente, los expertos alertaban sobre las nefastas consecuencias de la crisis del coronavirus sobre el mercado inmobiliario, que podía enfrentarse a una recesión y a un desplome de los tipos de interés que afectaría de forma negativa a las hipotecas durante la COVID: en el mes de marzo, en plena extensión de la pandemia en todo el mundo, la vivienda se preparaba para sufrir importantes caídas de precio tras unos años de estabilidad y para afrontar los efectos que sobre el crecimiento económico podía tener un parón de tal magnitud.

Por supuesto, el actual contexto de crisis ha frenado la firma de muchas compraventas e hipotecas, y ha propiciado un retraso de la recuperación definitiva del sector residencial, que tendrá que esperar hasta el 2022. 

Sin embargo, y contra todo pronóstico, la situación del mercado inmobiliario parece estar menos afectada de lo previsto, ya que muchas personas consideran que estamos en un buen momento para adquirir una vivienda debido a que los precios están bajando y los compradores pueden tener mayor capacidad de negociación.

Además, el confinamiento ha hecho que nos centremos en analizar nuestra vivienda y en detectar tanto lo que nos gusta de ella como sus principales carencias (falta espacio o de luz natural, ubicación, ausencia de espacios zonas o habitaciones exteriores, etc.), y muchas las familias se plantean ahora cambiar de casa

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¿Es el momento de cambiar de casa? Así es el perfil de los compradores post-Covid 

Durante el primer trimestre de 2020, alrededor de un 14 % de los particulares de entre 18 y 65 años estaban buscando vivienda en el mercado del alquiler. Seis meses después, este porcentaje ha descendido un punto (13%). La disminución en el caso de la compraventa es algo más elevada: hasta dos puntos en el mismo periodo y en el mismo sector de población (del 15% al 13%).

Esta situación se debe, fundamentalmente, a la incertidumbre económica, personal y social, que han provocado que quienes antes buscaban invertir en vivienda ahora se replanteen qué hacer con sus ahorros.

De forma paralela, nos encontramos con otro sector de la población que, ante la detección de sus nuevas necesidades residenciales, busca comprar inmuebles aprovechando la situación del mercado y el previsible descenso de los precios. 

Según el portal Fotocasa, el perfil de estos compradores se corresponde con personas de entre 30 y 40 años, que conviven en pareja (con o sin hijos), tienen estabilidad laboral y disponen de ahorros y de una posición económica desahogada.

Quienes también se han planteado de forma seria cambiar de vivienda, tanto para comprar como para alquilar, son las personas que se han visto obligadas a teletrabajar desde su domicilio durante los últimos meses y que, debido a su nueva situación laboral, buscan viviendas con espacio suficiente para montar un despacho o una zona de trabajo.

Se mantiene la demanda de vivienda, pero cambian las prioridades

Esta frase podría describir de manera bastante clara lo que está ocurriendo en el mercado de la vivienda tras la llegada del coronavirus.

Para empezar, y tal y como ya hemos apuntado, se ha producido un cambio de perfil del demandante de vivienda

Evidentemente, comprar una casa siempre supone un importante impacto económico para las familias, pero es mayor para aquellas con menores recursos y para los jóvenes. Estos sectores son los que, hasta la fecha, se han visto más afectados por la pandemia y sus efectos y que, en los próximos años, tendrán más dificultades para acceder a una vivienda.

El otro punto importante y que también ha cambiado respecto a antes de la COVID-19 y al confinamiento son las prioridades de los compradores: actualmente se buscan viviendas con espacios al aire libre (balcones, terraza, jardín, etc.) y más espaciosas.

Pero, ¿condicionará esto que algunos tipos de vivienda aumenten de valor en los próximos meses

Por supuesto. Ante una mayor demanda, lo lógico es que el precio de estos inmuebles, tanto para venta como para alquiler, aumente. 

Sin embargo, su subida no será proporcional en todos los territorios, ni será el principal factor a tener en cuenta para decidir cambiar de casa. Por ejemplo, en comunidades como Andalucía y Madrid, los demandantes se fijan más en el precio a la hora de buscar y comparar casas, mientras que, comparativamente, en Cataluña tienen más peso las características de los inmuebles a la hora de comprar o alquilar.

Con la crisis provocada por el COVID-19, también han cambiado las prioridades respecto a la ubicación de la vivienda: los centros de las áreas metropolitanas de Madrid o Barcelona, principales focos de la pandemia (en gran parte, por su densidad de población) y que tradicionalmente tenían precios más elevados, han perdido valor y demanda en el mercado, y es previsible que en los próximos meses sean algo más asequibles.

¿Qué tipo de pisos y casas tienen mayor demanda tras el coronavirus?

Las costumbres adquiridas durante el confinamiento han cambiado la forma en que valoramos el lugar donde vivimos.

Si hasta ahora la ubicación era una prioridad, la presencia de ciertas comodidades y espacios al aire libre son un valor importante al que pocos renuncian y que ha llegado para quedarse.

Actualmente, se valoran más las viviendas fuera de las ciudades, lo que ha aumentado la demandada de chalets o urbanizaciones alejadas del centro. Esta tendencia podría mantenerse en el tiempo, sobre todo si el teletrabajo lo permite.

También se prevé un aumento de inversiones en segundas residencias en zonas costeras o rurales, con espacios amplios y exteriores, que se barajan como una alternativa para disfrutar de los fines de semana y del tiempo libre.

En líneas generales, las viviendas al alza y que aumentarán su precio tras el coronavirus son:

Pisos y casas con balcones, terrazas, buenas vistas o jardín

La comunicación con el exterior y la presencia de luz natural a través de alguno de estos espacios es ahora más atractiva que nunca, y es fundamental a la hora de comprar un piso o una casa. 

Vender un piso bajo, interior o con poca luz será cada vez más complicado aunque esté ubicado en una zona muy cotizada.

Casas más espaciosas y con una habitación «extra»

Debido al teletrabajo, la vivienda se ha convertido en un espacio laboral e incluso de ocio, y muchas personas han tenido que adaptar espacios como el salón o el dormitorio como despacho o como zona de juegos para sus hijos. Por eso, una de las tendencias es comprar casas con buhardillas o una habitación “extra”.  

Casas en la periferia urbana y en capitales de provincia pequeñas 

Las viviendas en urbanizaciones y chalets lejos del centro urbano y en localidades cercanas, e incluso en capitales de provincia distintas a las que se trabaja o se estudia, también están experimentando un aumento de precio. 

El principal motivo es que en estas localidades es posible adquirir pisos o casas más amplios o con mayores comodidades por menos dinero.

Apartamentos bien ubicados en zonas céntricas 

A pesar de la situación, muchos pequeños ahorradores afrontan la crisis del COVID-19 como una oportunidad de inversión. Este tipo de compradores buscan viviendas bien ubicadas, en zonas céntricas y bien valoradas, de pequeño tamaño (40/50 m²) y que puedan aportar rentas por alquiler.

Nuestras nuevas rutinas y la posibilidad de encontrar oportunidades en el mercado inmobiliario alientan a cambiar de casa a muchas personas que hasta ahora no se lo planteaban.

¿Estás pensando en comprar una casa en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla? ¿Qué tipo de vivienda te interesa? Cuéntanos tus prioridades y nosotros te ayudaremos a encontrar un piso ajustado a tu presupuesto. 

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