Ventajas e inconvenientes de comprar una casa en un pueblo abandonado

Por qué comprar una casa en un pueblo abandonado

Si quieres alejarte del ruido de la ciudad e iniciar una nueva vida, es posible que hayas pensado en trasladarte a un pueblo o a una zona rural con tu familia. Pero si lo que buscas son casas realmente económicas y que puedan ser una buena oportunidad de inversión, tienes otra alternativa que quizá todavía no te hayas planteado: comprar una casa en un pueblo abandonado.

Actualmente y según datos del INE, en España hay 2.900 pueblos abandonados. La mayoría están situados en zonas rurales de interior, sobre todo en regiones como Castilla y León y Aragón, aunque también en Galicia, Asturias o Cataluña. De ellos, se calcula que un 70% están en venta de manera total o parcial.

Estas localidades, que han sufrido la despoblación progresiva desde los años 50 del siglo pasado, pueden ser una buena oferta inmobiliaria y ofrecerte grandes ventajas como un estilo de vida más saludable y tranquilo, contacto directo con la naturaleza o la posibilidad de poner en marcha un negocio en un enclave natural único y con encanto.

Una oportunidad de negocio y una alternativa para repoblar zonas rurales

Comprar casas en pueblos abandonados o en aldeas despobladas tiene ventajas pero también algunos inconvenientes. El más importante de ellos es que normalmente, y pese a su ubicación privilegiada, estos pueblos están prácticamente aislados y lejos de otras poblaciones. De hecho, muchas veces apenas cuentan con accesos y carreteras en buenas condiciones, e incluso carecen de redes de abastecimiento de servicios básicos como agua, luz o teléfono.

Pese a ello, las casas en algunos pueblos abandonados, incluso cuando están en ruinas, se han convertido en una alternativa para quienes desean invertir o impulsar un proyecto turístico o relacionado con el medioambiente.

La oportunidad bien merece la pena: algunas de estas casas, también abandonadas, se venden por un precio simbólico, a veces apenas cientos o decenas de euros. Normalmente, cuando la venta se produce por un importe casi nulo, se trata de una promoción que tiene como objetivo atraer a nuevos pobladores a la zona, por lo que el propietario deberá comprometerse, primero, a restaurar la casa y, segundo, a vivir en ella.

En este sentido, la idea de vivir en el medio rural puede resultar muy atractiva y bucólica, sobre todo por la posibilidad de disfrutar de una calidad de vida impensable en núcleos urbanos de mayor tamaño. 

Pero no todo son ventajas. Por eso, antes de comprar una casa en un pueblo abandonado, hay que plantearse una serie de cuestiones, entre ellas la relación de bienes privados que forman la propiedad.

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Comprar una casa en un pueblo abandonado: perfil del comprador

¿Quién se plantea comprar una casa en un pueblo abandonado, o incluso un pueblo abandonado entero? ¿Cuál es el perfil de este tipo de inversores?

Según datos del año 2019, el comprador extranjero parece el gran interesado en este tipo de ofertas inmobiliarias, aunque las inversiones nacionales han aumentado casi un 30% en los últimos diez años. 

En el primer caso, se trata de jubilados, generalmente de la Unión Europea (sobre todo ingleses, belgas y franceses) que eligen esta opción como una inversión para pasar sus últimos años retirados en nuestro país. 

En el segundo caso, los perfiles de compradores de casas en pueblos abandonados nacionales son variados, aunque destacamos tres:

  • Profesionales liberales a los que las nuevas tecnologías han permitido desatarse de “los lazos” que les mantenían unidos a la ciudad por razones estrictamente laborales (arquitectos, periodistas, publicistas, desarrolladores web, etc.), y que actualmente solo necesitan desplazarse a las zonas urbanas de manera puntual.
  • Emprendedores que desean poner en marcha negocios relacionados con la hostelería y el turismo como casas rurales, guías o actividades deportivas al aire libre, albergues, etc.
  • Personas que, buscando una nueva salida laboral o un cambio de vida, han decidido volver a la tierra de sus antepasados y establecerse de forma definitiva en zonas rurales regentando pequeñas empresas, normalmente dentro del sector agrícola (explotaciones ganaderas, elaboración de productos artesanos, producción y venta de frutas y hortalizas BIO, etc.).

¿Es posible comprar un pueblo abandonado? ¿Cuál es la inversión media de este tipo de operaciones?

En muchos casos, la inversión inmobiliaria va más allá de comprar una o varias casas en pueblos abandonados, e incluso se puede comprar un pueblo o un aldea entero. El coste de la operación, en este caso, puede ser muy elevado, aunque el mayor esfuerzo económico se relaciona con la rehabilitación y con las obras o licencias para conseguir las infraestructuras básicas. 

La adquisición de un pueblo abandonado, como tal, puede costar menos que comprar un piso o una casa en nuestra ciudad habitual, y los precios van de los 12.000 hasta los 600.000 euros.

Pero, ¿cómo se puede comprar un pueblo entero? ¿Debo contactar con todos los propietarios y hacer la oferta uno a uno o se hace una compraventa global? ¿Cómo se gestiona la operación?

En primer lugar, y desde un punto de vista estrictamente legal, una persona no puede comprar todo un pueblo entero y convertirse en su «dueño», aunque puede adquirir todos los inmuebles que forman parte de un núcleo urbano abandonado con la excepción de los bienes públicos (calles, plazas, iglesia, ayuntamiento, etc.), que seguirán perteneciendo al municipio o al arzobispado correspondiente.

Respecto a la compra, existen inmobiliarias especializadas en este tipo de operaciones, algo que sirve para solucionar y prevenir reclamaciones de posibles herederos. Esta opción también es una buena alternativa para quienes desean comprar un pueblo abandonado con el fin de, pasado un tiempo, vender algunas casas de lugar a otros inversores

Actualmente las inmobiliarias reciben ofertas de empresas o promotores que adquirieron pueblos o aldeas hace tiempo pero que, por diferentes motivos, no pudieron poner sus proyectos en marcha y ahora desean vender.

Si estás barajando comprar un pueblo abandonado, además de la inversión y de los trámites para la operación, también es imprescindible valorar si el municipio cuenta con elementos de patrimonio artístico o cultural, ya que puede aumentar el valor de la propiedad o requerir restauraciones y mantenimiento.

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Consejos antes de comprar una casa en un pueblo abandonado 

Nuestro consejo como profesionales es que, antes de comprar una casa en un pueblo abandonado o una aldea entera, consultes en el catastro la relación de todos los bienes privados que componen el sitio o la propiedad y que están en venta. Puedes hacer tu consulta en la web de la Sede Electrónica de la Dirección General del Catastro (SEC).

También conviene solicitar información al Ayuntamiento al que pertenezca la casa o el pueblo sobre el abastecimiento de servicios básicos y sobre todos los trámites relacionados su alta y su baja, así como sobre los gastos de compraventa y mantenimiento (incluidos impuestos). De esta forma, podrás evaluar los costes de tu inversión desde el primer momento.

Por último, y como ocurre con cualquier otra inversión inmobiliaria, es importante que analices detenidamente toda la información obtenida y que valores los pros y contras de la adquisición. Después, solo tendrás que dar un último paso: conseguir la financiación para hacer realidad tu sueño de comprar una casa en un pueblo abandonado.
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