Cómo hacer viviendas accesibles para discapacitados

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Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España viven casi cuatro millones de personas con alguna discapacidad física, psíquica o sensorial que necesitan adaptaciones en su vivienda, y se estima que en uno de cada cinco hogares españoles hay al menos una persona con problemas de movilidad.

Esto, unido al envejecimiento de la población, hace que cada vez más personas se planteen adaptar su casa o invertir en viviendas accesibles para discapacitados de cara al futuro.

Por otra parte, la pandemia provocada por el COVID-19 ha supuesto una oportunidad para impulsar ciertos criterios de accesibilidad no solo en las viviendas de nueva construcción, sino también a la hora de hacer una reforma. El objetivo, en todos los casos, es mejorar la seguridad y el confort de todas las personas que habitan la vivienda, independientemente de su edad y de sus capacidades.

Accesibilidad en las viviendas actuales  

En los últimos años, la accesibilidad se aplica como criterio básico a todo tipo de construcciones, tal y como recoge la normativa. Esto afecta a edificios públicos, a servicios como hoteles y también a zonas residenciales, especialmente a sus accesos y zonas comunes como patios, escaleras, rellanos o garajes.

Sin embargo, en inmuebles que tienen más de 25 años de antigüedad, esto no suele ser así. Por eso, muchas personas ven necesario, en un momento determinado, reformar su vivienda para hacerla más accesible.

En el caso de las zonas comunes de un edificio o urbanización, cualquier vecino propietario mayor de 70 años o con discapacidad puede solicitar una mejora en su nivel de accesibilidad, que debe aprobarse por mayoría según la Ley de Propiedad Horizontal. El importe de estas reformas deberán pagarlo entre todos los vecinos, aunque existen ayudas públicas destinadas a este fin.

En el caso de la adaptación de viviendas particulares, las obras y su coste correrán exclusivamente a cargo del propietario.

Desde hace algunos años, las empresas del sector inmobiliario, conscientes de esta situación, hemos comenzado a dar prioridad a muchos pisos adaptados y accesibles, tanto para venta como para alquiler. De hecho, las viviendas accesibles para discapacitados o con zonas comunes adaptadas tienen cada vez mayor demanda en portales inmobiliarios como Deplace.

¿Cuál es la diferencia entre vivienda accesible y vivienda adaptable?

De forma genérica, los conceptos vivienda accesible y vivienda adaptable se utilizan como sinónimos. Con ambos se definen aquellas viviendas que están exentas de barreras en su entorno y que permiten que las personas mayores, con movilidad reducida o con alguna discapacidad física o sensorial puedan desarrollar sus rutinas habituales de manera autónoma, independiente y segura.

Desde un punto de vista más específico, una vivienda accesible es aquella que ha sido diseñada y proyectada teniendo en cuenta criterios de accesibilidad universal, mientras que una vivienda adaptada o adaptable es aquella en la que se han realizado cambios o reformas para mejorar la accesibilidad.

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Requisitos de las viviendas accesibles

Para considerarse accesible, una vivienda debe cumplir algunos criterios básicos.

Los bloques de pisos y edificios residenciales deben tener accesos que faciliten el tránsito de las personas con problemas de movilidad. Estos inmuebles deben contar con soluciones como rampas, ascensores o plataformas salva escaleras para que todas las personas que quieran acceder a su interior puedan hacerlo sin problemas. Además, las puertas de entrada deben tener un ancho mínimo de 80 centímetros para garantizar la entrada de personas en silla de ruedas. En los pasillos, el ancho debe ser de 90 cm. para poder ser transitados de manera cómoda.

Las viviendas accesibles para discapacitados mantienen estas mismas dimensiones respecto a puertas y pasillos.

Se recomienda instalar agarradores de pared en pasillos, habitaciones y baños. Los asideros ayudan a las personas con problemas de movilidad a mantener el equilibrio, y deben colocarse a una distancia adecuada entre sí para evitar caídas.

En el caso de las puertas, se aconseja que sean siempre correderas, ya que son más cómodas para abrir o cerrar.

El recibidor, el baño y la cocina de una vivienda accesible deben proyectarse teniendo en cuenta a los usuarios con silla de ruedas, por lo que sus dimensiones deben contar con un círculo libre de, al menos, 120 cm. de diámetro con el fin de garantizar las maniobras y giros.

Respecto a los suelos, deben ser antideslizantes y no tener irregularidades, desniveles u obstáculos para reducir el riesgo de accidentes y caídas.

A la hora de planear la reforma de una vivienda para discapacitados, lo más importante es tener claro cómo es un baño accesible, ya que este es uno de los puntos de la casa más peligrosos.

Según la legislación actual, los usuarios deben acceder frontalmente al lavabo y lateralmente a la ducha. El suelo ha de ser antideslizante, tanto en seco como en mojado, y el lavabo no debe tener pedestal. La altura recomendada de instalación es a 80 cm. de altura del suelo, con un espacio libre de 65 cm. para permitir el acceso en silla de ruedas. La ducha debe contar con barras de apoyo y sujeción, además de tener un asiento o banco de ducha en su interior.

Respecto a la cocina, la encimera y el fregadero no deben superar los 85 cm. de altura. El fregadero y cocina deben tener una zona de giro enfrente y,  dentro de lo posible, los armarios deben estar en la parte inferior de la encimera.

Por último, los enchufes de toda la casa tienen que estar a una altura que resulte cómoda para las personas discapacitadas. 

En viviendas accesibles para discapacitados con problemas de audición, pueden establecerse otras ayudas como, por ejemplo, que el timbre de entrada esté conectado al sistema de iluminación de la casa.

Claves para la reforma de una vivienda para discapacitados

Además de todo lo anterior, cuando planificamos la reforma de una vivienda para discapacitados  o cuando queremos comprar o alquilar una casa accesible, debemos analizar muchos aspectos. Los más importantes son:

  • El diseño de la vivienda tiene que facilitar la movilidad del usuario, su maniobrabilidad en el entorno doméstico y sus operaciones de aproximación para alcanzar todos los elementos de la vivienda.
  • Siempre debe estudiarse la posibilidad de instalar sistemas que favorezcan la comunicación de personas con discapacidad auditiva.
  • Es necesario valorar el mobiliario específico que necesita cada usuario según sus discapacidades (sanitarios, electrodomésticos, muebles de cocina, camas, mesas, sillones, etc.)
  • Es básico que todos los mecanismos de mando, control y accionamiento de la vivienda sean accesibles. Dentro de estos mecanismos se incluyen dispositivos de control ambiental, sistemas domóticos, interruptores, pulsadores o controles de emisores de climatización. También deben ser accesibles todos los accesorios que permiten la funcionalidad de puertas, ventanas, persianas, sanitarios o griferías.
  • Las viviendas accesibles para discapacitados contarán con acabados de alta calidad en los suelos que eviten el deslizamiento y los accidentes. Esto es especialmente importante en cocinas o baños.
  • A la hora de adaptar una vivienda, es importante tener en cuenta la iluminación, tanto natural como artificial. Esta debe adecuarse a las actividades a realizar en cada área de la casa.

Las viviendas adaptadas para discapacitados están cada vez más valoradas, tanto para venta como para alquiler, por lo que son una buena inversión inmobiliaria.

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